Best Western Premier Hotel LanzCarre
Tan sencillo y proporcionado como un cuadrado.
El primer permiso de conducir de la historia le fue otorgado a Carl Benz en la ciudad de Mannheim el 1 de agosto de 1888. Acababa de patentar un motor térmico de tres ruedas cuya puesta a punto le llevaría a circular por la ciudad. Como numerosos habitantes se quejaban del ruido y del olor del humo de escape de su increíble prototipo, tuvo la idea de pedir un permiso al Gran Duque. Unos días más tarde, sin avisarle, su esposa Bertha, como un piloto de pruebas, llevó a sus dos hijos a Pforzheim, que resultó ser el primer trayecto largo realizado en automóvil : ¡ 104Km a una velocidad máxima de 12Km/h ! Estas anécdotas nos recuerdan de qué manera la ciudad de Mannheim, que se había lanzado decididamente a la revolución industrial en el siglo XIX, supo movilizar y motivar a excepcionales ingenieros, especialmente en el área de la mecanización y la motorización. Los herederos de Drais, que habían creado la Draisienne en 1817, diseñaron la primera línea de ferrocarril de Alemania en 1840, y un tranvía eléctrico en 1900. Es así como Siemens creó el primer ascensor eléctrico. Heinrich Lanz contribuyó a una revolución que cambiaría la vida de los campesinos, que por entonces constituían la gran mayoría de la población europea, y para los que diseñó la primera maquinaria agrícola, y más adelante tractores, que se convirtieron en verdaderas leyendas a partir de 1921, bajo el nombre de « Bulldog.
La familia Lanz fue un pilar de la sociedad de Mannheim. Donó la suma colosal de un millón de marcos a principios del siglo XX, lo que permitió reactivar la Academia de Ciencias de Heidelberg. Julia Lanz, esposa de Heinrich, fue la primera mujer nombrada Ciudadana de Honor de la ciudad en 1910.
La elección del nombre del Best Western Premier Lanz Carre, sin duda se debió a su proximidad con el lugar histórico de las fábricas Lanz, que pasaron a llamarse John Deere, pero sobre todo es un homenaje a la familia fundadora y al éxito excepcional de su ciudad. Por lo que respecta al nombre Cuadrado, describe la forma característica del conjunto arquitectónico diseñado por la compañía D&S, pero también hace referencia a su sobrenombre histórico « Quadratestadt » que Mannheim debe desde 1606 a su plano de calles totalmente octogonal, inspirado en las ciudades romanas. La ciudad (hoy llamada « histórica »), fue diseñada entonces para encajar en un plano regular, que parecía encerrar en su interior el gran Castillo del Príncipe Elector. Los edificios no podían sobrepasar los cuatro pisos, con el fin de que el Castillo y las Iglesias dominaran simbólicamente todas las perspectivas.
El Best Western Premier Lanz Carre pone en marcha a su manera la ergonomía que guió a los ingenieros de un talento excepcional, a los que rinde homenaje. Crea una experiencia hotelera auténtica y tranquilizadora sin adornos y sin falsa sofisticación. Su diseño sobrio, de una elegancia única, nos recuerda lo que Bauhaus reveló a principios del siglo XX : lo funcional posee una belleza propia, que es la de la sencillez y la autenticidad. Los materiales de gran calidad, la armonía de los tonos oscuros, las perspectivas abiertas y claras, las vistas desde la tercera planta sobre el curso del Rhin, y más lejos sobre las colinas de Pfalz que bordean la pintoresca ruta del vino, muestran unas decisiones arquitectónicas que contribuyen a la sensación de serenidad que el hotel ofrece en todo su conjunto. El chef del restaurante recupera los sabores de la auténtica cocina de Bade Wurtemberg, con recetas selectas de pescado ahumado y de caza.
Al igual que todos los hoteles de esta marca, el Best Western Premier Lanz Carre aplica la idea de que sólo se disfruta plenamente la autenticidad de un destino a través de un confort ejemplar cuidado hasta el más mínimo detalle.
| Best Western Premier Hotel LanzCarre |
| Heinz-Haber-Strasse 2, Mannheim, Germany - 68163 |
| Teléfono: 49 621 860840 Fax: 49 621 86084199 |