Best Western Premier Kaiserhof Kitzbuehel
Lo mejor de los Alpes en un marco incomparable.
Anidado entre el Monte Kitzbühel y la cumbre Hahnenkamm, en el centro de los Alpes Tiroleses, el pueblo de Kitzbühel ofrece paisajes que dejan a uno sin aliento, cultivando al mismo tiempo una pasión por el deporte y un Art de Vivre incomparable. Al contrario del ambiente ruidoso de la mayoría de las estaciones de esquí, Kitzbühel se singulariza por su sosiego y su refinamiento. La elegancia legendaria del pueblo se remonta a los años veinte cuando el Duque de Windsor, encantado, lo adoptó para sus vacaciones invernales, convirtiendo la pequeña aldea en algo imprescindible para los viajeros afortunados.
En la actualidad, la leyenda perdura en el Best Western Premier Kaiserhof Kitzbühel, su nido Alpino en este lugar privilegiado. Totalmente reconstruido en 2005 bajo el cálido estilo de un chalet tirolés, el hotel ofrece una rara mezcla de eterna tranquilidad y la más actual de las sofisticaciones en cada una de sus habitaciones, así como en su reputado restaurante.
De una elegancia tan simple como irreprochable, la fachada blanca con póstigos blancos y rojos se integra perfectamente en su entorno y afirma su carácter frente a la majestad de las cumbres alpinas. Sobre el hotel desfilan en un silencio mágico las cabinas del teleférico que llevan a los esquiadores a la cumbre de la legendaria Hahnenkamm.
En efecto, el hotel se beneficia de un emplazamiento de primera categoría cerca de la estación del teleférico. Desde el restaurante o algunas habitaciones, se pueden observar las cabinas, cada una de ellas con el nombre de uno de los esquiadores que entraron en la leyenda por haber vencido en las míticas pendientes de la Streiff.
Desde el vestíbulo de la entrada, nos dejamos envolver por el confortable encanto del lugar. Los cómodos sillones constituyen nidos amplios y generosos desde donde se pueden admirar los paisajes circundantes o preparar sus salidas del día. Incluso en la época más dura del invierno, los bienhechores rayos de sol atraviesan los altos ventanales, bañando el espacio y los suelos de madera con una suave luz dorada. Aquellos que prefieran un ambiente más recluido se acurrucarán con un libro en los sofás que están enfrente de la chimenea. Durante las horas calientes de estos días, las terrazas perfectamente protegidas permiten saborerar una bebida dejándose mecer por la música del agua que corre bajo la fuente.
Cada una de las 51 habitaciones está decorada con un delicioso sentido del detalle, gracias al cual la estancia se desarrolla como en un sueño. Espaciosas y sobrias, están amuebladas de maderas claras y decoradas de tonos muy suaves. Las habitaciones bajo el tejado tienen techos inclinados con vigas aparentes que se añaden al ambiente único del lugar. Cada habitación, algunas de ellas con balcones o terrazas maravillosamente expuestos, abarca una vista suntuosa del pueblo y las cumbres nevadas.
La extraordinaria situación del hotel permite disfrutar de todo lo que Kitzbühel puede ofrecer a los apasionados de la naturaleza, de los deportes y de una vida sana y refinada. En invierno, el dominio de esquí ofrece centenares de kilómetros de pistas entre las más bellas de los Alpes, entre las cuales la famosa Streiff que hace soñar a todos los esquiadores del mundo. El dominio dispone también de una red de descubrimientos muy interesantes para los excursionistas. En verano, la estación acoge el Torneo Generali Open, lo que nos recuerda que reivindica (en particular, gracias a sus 4 recorridos de 18 hoyos) el estatus envidiable de capital alpina del golf y del tenis. Los encantos del pueblo, de su auténtica arquitectura medieval y sus almacenes extraordinariamente elegantes, seducirán a sus huéspedes en búsqueda de sensaciones más tranquilas, apenas a unos minutos andando desde el hotel.
Una de las dichas inefables que ofrece el hotel después de un día al aire libre, consiste en contemplar las montañas que alcanzan el crepúsculo desde la piscina cubierta y climatizada, o abandonarse a las sensaciones incomparables de la sauna.
La vida en la montaña abre el apetito. El propietario del hotel es muy consciente de ello y por eso propone un copioso desayuno buffet para empezar el día y una cena tan fina como bienhechora para terminar la jornada.
En perfecta línea con el Art de Vivre tirolés que sedujo al Duque de Windsor hace mucho tiempo, el Best Western Premier Hôtel Kaiserhof siempre trata a cada unos de sus huéspedes de manera principesca.
| Best Western Premier Kaiserhof Kitzbuehel |
| Hahnenkammstrasse 5, Kitzbuehel, Austria - 6370 |
| Teléfono: +43 (0) 5356 75503 Fax: +43 (0) 5356 75503 55 |